Cuando hablamos de un frame-up build, hablamos de empezar desde lo más básico: el chasis pelado. Este proyecto arrancó con el bastidor completo sobre el piso del taller, donde se fabricó la cruceta, se montó el tren motriz, se armó la suspensión delantera con triángulos y la trasera con ejes. Todo medido, soldado y alineado para que cuando llegue la carrocería encima, todo encaje a la perfección. El trabajo que nadie ve pero que define todo lo que viene después.
