Una de esas builds que empiezan con una camioneta pelada y terminan siendo algo increíble. Esta Chevrolet C10 del 69 llegó al taller en un estado básico y pasó por un proceso completo: chasis revisado, motor preparado con turbo, pintura azul metalizado y suspensión modificada para quedar bien pegada al piso. Cada detalle fue pensado para que sea una máquina de calle real, no solo una show truck.
